Una historia de terror episódica con un malo que no olvidaréis

Jingle Hell (Castellano) (Spanish Edition) - Juan Carlos Campillo Quiles, Javier Haro Herraiz

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Me gustan las novelas (y las películas) de terror. Como en todos los géneros literarios hay ciertas fórmulas que se repiten (la casa abandonada o encantada/poseída, la cabaña abandonada en el bosque, el monstruo asesino, fantasmas, demonios…). En este caso, tenemos unos asesinatos muy extraños, cometidos por alguien sobrenatural o algún fenómeno paranormal. Y el punto común que tienen todos estos asesinatos (grotescos y sangrientos a más no poder) es el hecho de que todos los que fallecen han oído antes el tintineo de cascabeles. Y los que investigan los crímenes encuentran un cascabel con una cinta roja en el escenario de las muertes. Hasta tal punto llega el temor de los habitantes de la población donde se centra la acción, Yellow Hill, que han prohibido los cascabeles.

El autor usa su estilo inimitable (pocas descripciones, lenguaje simple pero impactante, personajes apenas trazados con unas pocas palabras, ritmo vertiginoso) para construir esta historia que se desarrolla a lo largo de varias generaciones, con el fantasma del diabólico protagonista reapareciendo cada pocos años y aterrorizando a los habitantes de Yellow Hill, empeñado en lo que empieza como una venganza diabólica (hasta cierto punto justificada) y acaba atrapando a testigos inocentes.

A pesar de lo corta y dinámica que es la narración, el autor consigue crear una sensación de pánico anticipado cada vez que se oyen los cascabeles. La pareja de jóvenes que son los últimos en enfrentarse a él, Franklin y Kate, son entrañables y se hacen querer, aunque algunos de los otros personajes aparecen y desaparecen con tal rapidez que es difícil registrarlos o empatizar con ellos.

De nuevo una novela muy visual, estilo cómic, contada en viñetas, que crea suspense y ansiedad, y con un personaje central inolvidable. Yo desde luego no volveré a mirar un cascabel sin que me dé un escalofrío.